Historia del árbol
Más de catorce metros de amplitud puede alcanzar la copa brillante y en forma de sombrilla del gran caobo. Sus ramas son de aspecto robusto y sus amplias hojas asimétricas miran hacia abajo, dando la apariencia de estar caídas o sin vigor. A ellas se debe, además, su nombre científico, que significa “hoja grande”.
El Swietenia alcanza hasta treinta metros de altura, con un tronco fuerte y ancho que suele rondar los ochenta centímetros de diámetro. Es una especie longeva que prefiere estar a la sombra para crecer. A través de las fisuras de su corteza se pueden ver desde el exterior grietas profundas de color rojizo y vino tinto, del cual procede su nombre común (color caoba). Se dice que su corteza tiene propiedades medicinales, astringentes y tónicas.
Sus semillas aladas de color canela son asimétricas y livianas, capaces de emprender vuelos guiadas por el viento hasta de sesenta metros. Con ellas se preparan infusiones para disminuir el dolor de pecho.
Su madera pesada y maciza es ideal para la ebanistería, por ser fácil de tallar y por su gran resistencia; sin embargo, la tala selectiva de los mejores árboles en las últimas décadas lo han puesto en peligro de extinción.
Mensaje oracular
La invitación del caobo es a ir cada vez más hacia adentro por las grietas que nos dejan ver el interior. En la medida en que se va profundizando, las posibilidades de elevar el vuelo y esparcir semillas livianas será mayor. Es momento de encontrar el equilibrio, ese que nace de reconocer la grieta, aquello en lo que fallamos una y otra vez, para disponernos a avanzar. La solidez de nuestro fuste nos invita a la resistencia como única fuerza interior para el cambio, ese que se logra con valentía.
Este árbol nos llama a reconocer las maneras en que resistimos para preservar lo que queremos. Y al mismo tiempo, a identificar si aquello ante lo cual nos resistimos nos protege o por el contrario nos impide la transformación. Una dualidad que nos permite reconocernos en nuestras fisuras.
Al encontrarnos con Swietenia macrophylla se nos insta a distinguir si es propicio resistir ante una situación o si estamos oponiendo resistencia en el camino hacia la plenitud de nuestro ser.