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Handroanthus chrysanthus

Tarot-cards

EMBELLECER

Guayacán Amarillo, araguaney, flor amarillo, roble amarillo, cañahuate

Historia del árbol

Desde sus 25 metros de altura sabe cómo hacerse notar con su floración explosiva, verdadero incendio visual que súbitamente inunda la copa del árbol con hermosas flores amarillas en forma de campanas, abundantes y llamativas. Durante gran parte del año, los Handroanthus chrysanthus pasan desapercibidos con su tronco delgado que no sobrepasa el metro. Pero cuando todas sus hojas caen sucede la gran explosión amarilla, y casi sin darnos cuenta el territorio se engalana con sus “flores de oro”: el significado en latín de su nombre chrysanthus. Después de este gran despliegue de belleza, todas sus flores caen, formando un homogéneo tapete que nutre el suelo y da paso al renacimiento. Es usual que todos los árboles de esta especie ubicados en la misma zona florezcan simultáneamente, para garantizar el intercambio genético. Su copa es irregular y en algunos árboles, según el ambiente en el que se desarrollen, es redondeada o estrecha. Su tronco es recto y la corteza de color grisáceo tiene grietas verticales profundas que recubren una madera durable y resistente a las termitas y al agua de mar. Por esa razón es muy usada en ebanistería y para construcciones de viviendas cerca al mar. Su fruto, una cápsula cilíndrica y angosta, puede medir más de 40 centímetros de largo y se abre en dos partes para liberar numerosas y hermosas semillas con dos alas, que se pueden ver viajar al vaivén del viento.

Mensaje oracular

Este es un momento para embellecer y llevar alegría a las situaciones y entornos que frecuentas. Tus proyectos, ideas, palabras y acciones llegan a iluminar y adornar los espacios. No es necesario llamar la atención de una manera estrepitosa: tu sola presencia alegra la vida de quienes están cerca. El guayacán también nos habla de momentos en los que no hace falta atraer miradas, pues nuestra energía y concentración están volcadas a producir nuestras propias flores de oro. En contraste, hay otros momentos donde esas flores ya exhibidas atraen las miradas y los elogios, donde lo trabajado por largos periodos se enciende con gracia y el brillo de nuestra copa florecida conquista la atención. Disfruta de esos momentos sin apegos, reconociendo esa labor embellecedora del bosque, con la conciencia de que llegará de nuevo el momento donde las hojas caigan y las miradas se posarán sobre otro árbol. El tiempo donde el proceso interno de creación continúa su incesante ciclo. Al encontrarnos con el guayacán amarillo se nos invita a reconocer la belleza de los lugares, seres y situaciones, a reconocer nuestra propia manera de embellecer.