Historia del árbol
Las bandas verdes y amarillas que recorren verticalmente su grueso tronco abombado y sin espinas, hacen fácil el reconocimiento de esta maravillosa ceiba. Crece muy erguida, y en la parte superior expande su copa redondeada. Al llegar diciembre se desprende de sus hojas, pero las recupera nuevamente con la temporada de lluvias entre abril y mayo. Es el gran techo de la selva que alimenta y da cobijo a decenas de criaturas. Cerca a las riberas de los ríos o fuentes de agua, este árbol longevo crece rápidamente y sorprende con sus flores vistosas color crema, con numerosos estambres que asemejan la brocha de un barbero. De noche se abren y atraen murciélagos que se nutren de sus pétalos carnosos y le ayudan en la polinización. Al comenzar la estación seca forma frutos leñosos en forma de cápsulas que se abren de manera espontánea para dispersar las semillas con la ayuda del viento. Estas se encuentran envueltas en una capa de pelos algodonosos, y son un alimento muy apetecido por aves, especialmente por loros y pericos.
Para muchas culturas, las ceibas han representado la conexión entre el cielo y el inframundo, una poderosa imagen que conecta las raíces con las ramas, que a su vez establecen un puente con el recto tronco. Y con el todo.
Mensaje oracular
La Ceiba nos habla de la importancia de la coherencia en la vida, de alinear pensamiento y palabras, acciones y emociones. Sus raíces profundas simbolizan un viaje hacia el subconsciente, donde comprenderemos las limitaciones que nos impiden crecer y expandirnos hacia el cielo. Así como las ramas de la ceiba se extienden hacia lo divino, sostenidas por raíces potentes, es menester conectar con nuestros propios horizontes desde los deseos más profundos. Cuando nos alineamos con la rectitud y la integridad el universo responde de manera majestuosa, como un puente que une la tierra y el cielo. En nosotros está la capacidad de unir lo mundano y lo divino, ese equilibrio armonioso que puede sostener gigantes y vidas plenas.
Puente de la tierra al cielo unión de lo mundano y lo divino complemento Ramas sobre azul celeste raíces que atraviesan el subsuelo Coherencia que eleva liviana la semilla algodonosa al viento